Mario Desbordes: “Alguna vez me voy a fumar un pito para ver qué se siente”

mario desbordes en la cuarta

En esta nueva sección de La Cuarta, el Manifiesto Pop, Mario Desbordes (RN) nos recibió en su oficina y habló de todo: calle, poder, su pasado como carabinero y su actual aventura en la carrera presidencial. También de sus pasiones y sueños, sus ganas de tocar guitarra, dedicarse a las plantas y su amor por Colo Colo. Acá, un candidato por sí mismo.

Calle

El Estallido Social cambió muchas cosas en todos nosotros. Me permitió una vitrina distinta y una valoración de la gente distinta, que en su minuto me hizo subir harto en las encuestas, y ahí el partido ve quién está mejor parado y por eso Renovación Nacional, el PRI, me eligen como su candidato. Uno siempre dice «el pueblo me lo pide», pero es eso: el mejor posicionado en las encuestas en julio, antes de entrar al gobierno, era lejos yo.

La mayoría de la gente que iba a las manifestaciones no era política, no era de derecha ni de izquierda. Mi hijo iba, y cuando le pregunté por qué estaba yendo a la manifestación, me dijo que, entre otras cosas, por la pensión de mi abuelo, que es mi papá. 180 lucas mensuales, toda una vida de trabajo. Entonces, tiene razón, todo el derecho.

Firmaría el acuerdo de noviembre de nuevo, hicimos lo correcto. Chile necesitaba una válvula de salida: no por los capucha, no por los que tiraban Molotov, sino porque había miles de personas en la calle manifestándose pacíficamente. Y esa gente no quería dejar la calle hasta que no tuviera una respuesta.

Poder

Todos los que nos metemos a la política queremos ser alguna vez Presidente de Chile. Del que es candidato a concejal para arriba, si se le da la posibilidad, siempre va a querer. Yo no lo veía como algo posible en lo inmediato, pero cuando uno ha sido subsecretario, diputado, por supuesto que dice «chuta, y si me llegara a tocar…, qué lindo sería».

En política, cuando son años electorales, la gente empieza a querer figurar. A querer ser el que hace la propuesta más rimbombante, el que se gana el titular de La Cuarta, el que tiene la llave mágica para solucionar los problemas de la gente. Todo eso hace que finalmente no haya diálogo: cada uno grita su propuesta y nadie escucha al otro. Nunca hay acuerdos que lleguen a soluciones; por eso digo «dejémonos de pelear».

Briones tiene razón desde el punto de vista de la polarización. La pelea, el tironeo, el tirón de mechas es lo que más vende. Pero yo no estoy dentro de los indignados, yo soy de los que cree que hay que bajar un poquito los cambios, conversar y sentarnos a la mesa. No soy muy dado a los combos, cuando me pisan el poncho sí. Tiene razón en eso, con el cuidado de que a veces sí hay que estar indignado con algunas cosas. Si la gente está desesperada por ayuda y no hacemos la pega…

El Presidente Piñera debería tener más gente que le diga que no. Más gente que le lleve la contra, porque si uno tiene pura gente que está 100% de acuerdo con uno, no se toman buenas decisiones. Siempre es importante tener a alguien que tenga una mirada distinta. Y ese es el rol que cumple Karla Rubilar, por ejemplo. Yo como ministro, como subsecretario, siempre he querido escuchar, que opinen los que están en desacuerdo con lo que uno ha decidido. Cuando uno está ensimismado, se van cometiendo errores que salen caros después.

Hay un sector de la élite que está acostumbrado a decidirlo todo. Entonces cuando aparece gente que no pertenece a ese grupo y que quiere meterse en el medio, tomar decisiones, es incómodo. A uno lo aceptan si es que entra al club y empieza a remar para el mismo lado, nomás. Pero cuando uno no quiere entrar al club y trata de mover el barco para otro lado, inmediatamente surgen los enemigos y los ataques. Y eso no ha cambiado nada en el tiempo. No se puede combatir: hay que darle, nomás. Lo que importa es el resultado para la gente, no lo que diga un grupo por muy poderoso que sea.

No es cierto que haya izquierdizado mi sector. Todos los que han estado conmigo me dicen: «Es el mismo Desbordes que escuchamos siempre, por años». Siempre he tenido el mismo discurso. Lo que pasa es que ahora tengo una posición donde lo que digo se escucha más, pero yo no tengo ni una duda de que las manifestaciones eran demandas legítimas ciudadanas. Mis padres viven en Maipú, en Pajaritos, y cuando los fui a ver los vecinos me decían que estaban caceroleando, y lo estaban haciendo por distintas cosas que eran súper razonables. De mi sector muchos lo han entendido, pero sigue habiendo un grupo más pequeño que sigue creyendo que está todo perfecto y que no hay que hacer ningún cambio.

Insultos y amenazas

La única que se estresa mirando las puteadas que me tiran en redes sociales es mi mamá. El resto no pesca, yo tampoco. Además, hay ciertos grupos de los extremos que tienen estos bots todo el día dándole, están inventados, no son sinceros. Que Juan122418 me diga algo… yo me quedo con la gente. Soy de los que puede atravesar el centro de Santiago solo, caminando, ida y vuelta, ayer, mañana, pasado, sin ningún problema. Nunca he recibido una agresión… bueno, son 97 kilos también.

No sé si tengo un récord, pero he recibido muchas amenazas de muerte de la extrema izquierda y de la extrema derecha. Cada cierto tiempo vuelven a aparecer, pero es lo que le pasa a todos los que tenemos algún grado de liderazgo. Unos que me encuentran fascista porque defiendo a Carabineros; otros que me encuentran traidor porque firmé el acuerdo de noviembre y entregué la Constitución. Hay locos pa’ todos los gustos. El tontón de Sebastián Izquierdo me amenazó de muerte. Le incautaron el teléfono. Fue a rayarnos la sede con amenazas en contra mía. Ahí tiene su celular en la fiscalía. Lo pillaron chanchito. Tan… pavo que se puso a rayar la sede y no sabía que había un carabinero adentro.

Me da risa cuando me quieren ofender y me dicen «paco cu…». En Twitter me tratan de ofender de que estudié en una universidad rasca, que estudié de noche, como si eso me fuera a echar abajo. Para mí es un orgullo haber estado en Carabineros, y me da pena que hoy se vea al carabinero como enemigo de la población. Eso hay que arreglarlo. Cuando fui subteniente y teniente, nos dijeron «vayan a los clubes deportivos, a las juntas de vecinos, a los colegios…», nos pidieron acercarnos a la gente, a la ciudadanía, y fue lo más lindo del mundo.

La derecha

Quizás no hubiera sido necesaria una Nueva Constitución si la derecha más dura hubiera permitido las reformas las primeras dos semanas. Si hubiéramos dicho: vamos a ser una reforma a las pensiones, sistema mixto, una reforma a la salud, vamos a enfrentar el endeudamiento estudiantil, condonar una parte del CAE, capaz que no hubiera sido necesario llegar al plebiscito. Pero fue la derecha más dura, la que defiende más la Constitución, la que se opuso a esas reformas y la entregó, como me acusan a mí.

Siempre hubo una sola fórmula para ser de derecha los últimos 40 años. Era la de «los socios», nosotros teníamos que andar a la cola. Nosotros queremos instalar una derecha distinta, social, donde de verdad se note la diferencia. A los que están con una derecha más tradicional les molesto, ojalá no existiéramos. Carlos Larraín me dice que fui a la izquierda, y él dice en la tele que el 10% lo van a retirar los más ricos. ¿A quién se le puede pasar por la cabeza que los más ricos cotizan en la AFP?, y segundo, ¿a quién se le puede pasar por la cabeza que el 10% lo va a necesitar un rico?… no hay mucha conexión con lo que pasa.

Ser un ministro es entrar en un tobogán, va todo rápido, no hay minuto para parar. Muy bonito el trabajo, me hubiera encantado seguir más tiempo, las Fuerzas Armadas me tienen mucho cariño, y el trabajo que alcanzamos a hacer fue harto, intenso. Fue un período atípico, además, porque las Fuerzas Armadas estaban en la calle, por la pandemia. Fue una experiencia preciosa.

Haber pensado que 65 lucas en el IFE era suficiente fue uno de los mayores errores del gobierno. Si hubiéramos ido desde el primer minuto con una ayuda más contundente, miles de personas no habrían salido a la calle para parar la olla. Hay gente que está pasando hambre. En la pandemia, la parte salud se ha administrado bien, pero en la parte social, al principio, nos equivocamos mucho.

Drogas

Soy partidario de que Chile evalúe seriamente una legalización de cannabis para el consumo recreativo. Muere más gente por el alcohol, por el tabaco en este país, que por consumir marihuana. Y cuando vas a comprar marihuana, el dealer te ofrece pasta base si eres de sector popular o cocaína si tienes más plata. Debemos concentrarnos en combatir la droga dura, la sintética. Miraría el ejemplo de Uruguay. Yo conocí la experiencia en Holanda, la pude ir a ver, estuve dentro de estas boticas donde se venden las distintas variedades.

Alguna vez me voy a fumar un pito para ver qué se siente. Recién empecé a fumar puro hace un año atrás, me lo regaló una doctora amiga. Nunca había fumado nada en mi vida. Siempre le he dicho a mi señora que más adelante me voy a fumar uno para saber qué pasa.

Rock and roll

Tengo dos tatuajes: un guñelve en un círculo azul, que es el lucero de la mañana, en el hombro izquierdo. Y en el derecho, tengo el escudo de Chile pero con la estrella de ocho puntas. Son dos versiones del lucero de la mañana. Me quiero hacer también una araucaria en la columna, tengo varios tatuajes pendientes. Le quiero copiar a mi hijo un cóndor que se hizo, aunque se enoje.

Me encanta Marc Anthony. Fue el último recital que pude ir a ver. Lo he ido a ver dos veces con mi señora. También soy hincha de la Myriam Hernández, pero te muestro el celu y escucho de todo: de Celia Cruz a Pavarotti. También soy de la época del heavy metal: me encanta Van Halen, en la época de Sammy Hagar; tengo toda la música de Whitesnake, quiero que vengan a Chile luego. Me gusta la guitarra eléctrica, me hubiese gustado aprender a tocar. También hay otros más poperos, como el Survivor, el dúo Heart. Pero escucho de todo: le dediqué una canción de Gente de Zona a mi señora, «Loco loco».

El “sí”

Voté por el Sí en el plebiscito del ’88 y no me arrepiento. ¿Esa hueá de arrepentirse a esta altura? ¿30 o 40 años después? Yo tenía 18 años, estaba convencido de que se iba a acabar el mundo, que al otro día iban a llegar los marxistas-leninistas e iban a destruir todo. La misma propaganda que escuchamos en el plebiscito del año pasado; por eso yo me reía mucho de eso, que se cae Chile, que se incendia todo. Porque yo me comí ese cuento, que íbamos a ser Cuba…

Abandoné Carabineros porque no me dejaron casarme. Del 93 al 94, pedí permiso, mi exesposa y yo teníamos a mi hija, la Francisca, y ese hecho motivó que en una de las instancias, nos lo rechazaran. Y como a mí me habían formado de que si uno era papá, se casaba, renuncié y me casé… y me separé a los tres o cuatro años.

Esoterismo

Una señora nos llamó y nos dice que en la casa estaban penando. Y yo le iba a decir que de adónde sacó eso… que además no era pega nuestra. Andaba conmigo el cabo Herrera, y me dice «mi teniente, encarguémonos». La señora nos dice «¿sienten las malas vibras, sienten que está pesado el ambiente?». Herrera dice que sí, y dije lo mismo. Herrera le pide que le traiga sal a la señora. Al rato el teniente, que era yo, y él figurábamos con dos pocillos de sal, tirando alrededor de la casa, y además Herrera le deja montoncitos de sal en cada esquina del sitio. Empezamos a recorrer con la señora y Herrera gritaba «¡¡¡Váyase!!!»… todo un ritual. La señora estaba afuera, mirándonos… duró como dos horas todo. Entró la señora y Herrera le preguntó ¿qué siente?: «Nooo, estamos listos, se fueron, está la casa perfecta». Pasamos como diez veces más por la casa y la señora nunca más tuvo problemas. Yo no sé si era sugestionada por algo o era cierto… y el cabo Herrera es el mejor de los brujos que conozco, así que la ayudó. Él después me dijo que no sintió nada, pero sabía que la señora sí sentía, así que había que ayudarla. Me dio una lección.

Soy de descargas, de limpiezas, de sahumerios: los hago yo mismo. En mi casa tengo plantas de protección. Lo de las energías es algo real. Uso harto incienso, en todas mis oficinas tengo. Cargo mis piedras, mis cosas, unas se cargan con sol, otras con luna. Creo que cuando la luna está en su ciclo más cercano, que es el perigeo, hay energías. La luna influye en la tierra con su energía. El sol influye. Es bonito ver un simbolismo en una alineación. Yo reviso, porque tengo una app porque me va avisando. Mira, hoy hay una conjunción de la luna con Júpiter, perfecta.

Sueños

Mi sueño era ser arqueólogo. Estar de guata en el suelo con una espátula y un pincel sacando fósiles. Me encanta la astronomía, a mi hija le enseño. Ahora que hubo una luna llena, el 26 de abril, con un pequeño telescopio estuvimos mirando la luna, que es tan linda. Y ahora le digo a mi señora: «si pudiera dedicarme a esto y olvidarme de las peleas, tendría un jardín de plantas». En Maipo teníamos un jardín, donde vendíamos plantas. Producir plantas, árboles, me encanta.

Si pudiera invitar a tres personas a un asado serían: Manuel Rodríguez, Clavito Godoy y Willy Sabor. A Manuel Rodríguez, porque es un personaje impresionante y poco reconocido, poco valorado, despreciado por la élite en su minuto. El Clavito, porque me encanta, me imagino esa conversación. Y personaje público, el Willy Sabor porque es pa pasarlo bien, pa entretenerse. La Sargento Candelaria es otra, porque su historia es increíble. Su heroísmo en combate… debería tener un monumento en el centro, pero como es mujer no está.

Carabineros tiene que modernizarse, reestructurarse, más controles internos. Hay que reformular planes de estudio, procedimientos que fallaron en estos últimos dos años, todo el sistema de administración para que nadie se robe un peso.

Pasiones

Viví el partido por el descenso con el poto a dos manos. Sufrí más que la cresta con Colo Colo el año pasado. Si hubiéramos bajado a segunda, hubiera sido justo también… Llegamos a esa situación por la dirigencia. No me gusta: se han dedicado a comprar jugadores viejos, no probados, gallos que vienen de vuelta, de equipos chicos de Argentina. Además, no me gustó cómo echaron a Paredes. Esa vez me quejé por Twitter y me alegaron, me dijeron «no te metái en cuestiones». Al ídolo no se le echa así. Yo subí un video de Totti, de cuando se fue de la Roma: así se despide un ídolo.

Mi ídolo era Mario Osbén, porque yo era arquero de chico. Después me dediqué al taekwondo y al atletismo, porque era malo pa la pelota. Por ejemplo, cuando jugaba adelante, era hachero sin querer, porque como era tieso pegaba chuletas sin mala intención. Entonces: ya, Desbordes al arco. Y en ese tiempo, 1981, 82, el ídolo era Mario Osbén.

Sexo

Este año voy a cumplir 20 años con la Carola, sin ella no estaría aquí. Cuando dejé la Gendarmería, que me echaron por razones políticas, me gustaba ella. Era mi subalterna. Yo soy bien cuadrado, así que ni siquiera le hice ojitos, nada. Yo estaba separado ya. Le mandé flores anónimas, pero todos cacharon quién era. Después la invité a almorzar y no me atreví a decirle que me gustaba. Después le mandé flores con una carta, donde le dije que «sabís, me gustái y no podemos seguir siendo amigos porque no te veo como amiga, así que dejemos de vernos». Nos dejamos de ver varios meses, y un día me llamó una amiga, secretaria de la época, para contarme que había terminado con el pololo de diez años. Ahí, las garras del jote…

Era jote, bueno pal hueveo. Cuando era soltero soltero: viudas, casadas, solteras, separadas, daba lo mismo. Me gustaba la vida nocturna, los locales. Salía seis días a la semana cuando era paco en Talca. Ahora, hace muchos años que no voy a un local nocturno. Pero sí, reconozco que de joven que iba. Y hay que tener cuidado… porque a uno se le calienta la jeta y gasta más de lo que corresponde.

Presidenciales

Creo que voy a ganar la primaria. Tengo mucha tranquilidad de que haciendo bien la pega, la vamos a ganar. Si gano la primaria, soy candidato presidencial, si gano en noviembre soy Presidente cuatro años… y después pa la casa. Y si no, abogado. Si pierdo la primaria, voy a ayudar al que gane, pero me voy a dedicar a vivir de abogado: yo no voy a trabajar para el que gane, ni tampoco tengo intención de ser ministro.

El rival más difícil del otro lado sería Daniel Jadue. Jiles y Jadue son dos tremendos contendores porque tienen más apoyo popular. Yo creo que Jadue es más difícil de Jiles, porque él sí tendría apoyo de la ex Concertación, versus Jiles que no creo que vote por ella la centroizquierda. Para nosotros es más complejo ganarle en segunda vuelta a Jadue que Jiles, sin despreciarla. Los respeto a los dos.

Yo

Mario Desbordes es exalumno del Liceo 109, de la Escuela 556, abogado, expaco a mucha honra, papá, abuelo, colocolino, marido, enamorado, romántico, vinero, petrolero porque me gusta más el tinto que el blanco y que hoy es candidato presidencial: pero antes, todo lo otro.

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